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MDP Archivo 2010 Enero 10


Mensaje de Paz, edición de enero / febrero de 2010

Índice
Una vida completa
¿Cuál es mi propósito en la vida?
¡Listos!
Diez cosas que Dios no te preguntará
Carta de Pablo a los Efesios
El objetivo final
Juventud redimida
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Una vida completa

El mundo de la publicidad nos insinúa que la verdadera felicidad se encuentra realizando los propios deseos. ¡Hay que gozar lo más intensivamente posible los placeres! ¿Esto es cierto? Las novelas y películas cuando presentan escenas que tocan instintos más secretos del ser humano, ¿nos revelan el camino hacia la plenitud de la vida? - Lastimosamente, no.

Todos somos pecadores por naturaleza. La realización de nosotros mismos siempre nos hunde más en la tristeza y el dolor.

La verdadera plenitud - o la satisfacción - de nuestra vida, frente a su fugacidad, no depende de cuánto gozamos o sufrimos, sino del realizar el verdadero sentido de la vida.

Que finalmente admitamos las preguntas más básicas: ¿Cuál fue originalmente el motivo del autor de la vida? ¿Para qué venimos a este mundo? ¿Cuál será la meta final? ¿Qué es lo que ahora cuenta durante esta vida?

Que esta edición de Mensaje de Paz sea útil a cada lector para conocer y realizar mejor el propósito original que tuvo nuestro hacedor; y que nos propongamos la meta que él planificó para cada uno. Dios dice en la Biblia: "El que tiene al Hijo (Jesucristo) tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida (1 Juan 5:12). De aquí comprendemos que una vida sin Cristo no puede ser una verdadera vida.

(.)

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¿Cuál es mi propósito en la vida?

Piense en un martillo. Está diseñado para clavar. Para eso fue creado. Ahora imagine que al martillo nunca se le da uso. Solo está guardado en la caja de herramientas. Al martillo no le importa.

Pero ahora imagine ese mismo martillo con un alma, consciente de si mismo. Pasan y pasan los días y él sigue en la caja de herramientas. Se siente extraño adentro, pero no está exactamente seguro porqué. Algo falta, pero no sabe que es.

Entonces un día alguien lo saca de la caja de herramientas y lo usa para quebrar algunas ramas para la chimenea. El martillo está muy feliz. Al martillo le encanta ser sostenido, esgrimido y estar golpeando las ramas. Sin embargo al finalizar el día, aún no se siente realizado. El golpear las ramas fue entretenido, pero no fue suficiente. Algo falta todavía.

En los días siguientes es usado a menudo. Reforma una tapa de rueda, destruye una plancha de yeso, restituye la pata de una mesa. Sin embargo, aun se siente no realizado. Ansía más acción . Quiere que lo usen tanto como sea posible para derribar, quebrar, arruinar, abollar cosas. Se imagina que no ha tenido suficiente de estos acontecimientos para satisfacerlo. Más de lo mismo, cree es la solución a su falta de realización.

Entonces un día alguien lo usa en un clavo. De repente, se encienden las luces en su alma de martillo. Ahora entiende para que fue verdaderamente diseñado. Fue para golpear clavos. Todas las otras cosas que él golpea palidecen en comparación. Ahora sabe lo que su alma de martillo estaba buscando todo el tiempo.

Hemos sido creados a la imagen de Dios para tener una relación con él. Tener esa relación es la única cosa que va a satisfacer esencialmente nuestras almas. Hasta que llegamos a conocer a Dios, habremos tenido muchas experiencias maravillosas, pero no hemos dado en el clavo. Hemos sido usados para algunos nobles propósitos, pero no para el que fuimos esencialmente creados, no para el que a través del cual encontraremos: la mayor realización. Agustín lo resumió de esta manera: "Tu (Dios) nos has hecho para ti y nuestros corazones están intranquilos hasta que encuentren la paz en ti:"

Una relación con Dios es lo único que calmará nuestros anhelos. Jesús dijo, Yo soy el pan de vida: el que a mi viene, nunca tendrá hambre; y el que en mi cree, no tendrá sed jamás." Estamos hambrientos y sedientos en la vida hasta que llegamos a conocer a Dios. Tratamos de "comer" y "beber" toda clase de cosas para satisfacer nuestra hambre y sed, pero no obstante ellas permanecen.

Somos como el martillo. No nos damos cuenta que pondrá fin al vacío, a la falta de realización en nuestras vidas. Aún en medio de un campo de concentración nazi, Corri Ten Boom encontró que Dios lo satisfacía plenamente: "La base de nuestra felicidad estaba en que nosotros supimos que estuvimos ocultos con Cristo en Dios. Podemos tener fe en el amor de Dios...nuestra Roca que es más fuerte que la más profunda oscuridad."

Generalmente cuando dejamos a Dios afuera, tratamos de realizarnos en cosas que no tienen que ver con Dios, pero nada logra satisfacernos. Pasamos "comiendo" o "bebiendo" más y más, erróneamente pensando que "más es la respuesta al problema, sin embargo no estamos nunca completamente satisfechos.

Nuestro mayor anhelo es conocer a Dios, tener una relación con él... ¿Por qué? Porque esa es la manera como hemos sido creados. ¿Ya ha dado en el clavo?

© www.cadaestudiante.com

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¡Listos!

"Dios lo llamó de en medio de la zarza…Y él respondió: Heme aquí" Éxodo 3:4

Cuando Dios habla, muchos de nosotros nos parecemos a los hombres que tienen su mente nublada, y no contestamos. La respuesta de Moisés reveló que él sabía en dónde se encontraba y que estaba preparado.

Estar listos implica tener una relación correcta con Dios y un conocimiento de nuestra ubicación actual. Sin embargo, nos mantenemos muy ocupados diciéndole a donde quisiéramos ir. El hombre y la mujer que están listos para Dios y su obra son los que reciben el premio cuando viene el llamamiento. Nosotros esperamos y tenemos en mente la idea de que se presentará una gran oportunidad, algo sensacional y cuando llega, estamos listos para gritar: „Aquí estoy". Siempre que Jesucristo se está levantando en autoridad, tú y yo estamos ahí presentes, pero no tenemos buena voluntad para llevar a cabo un trabajo humilde.

Estar listos para Dios significa que poseemos una buena disposición para hacer lo más insignificante o lo más grande; no hay diferencia. Significa que para nosotros no existen varias alternativas en lo que deseamos hacer sino que, sin importar cuáles sean los planes de Dios, estamos ahí listos. Entonces, cuando surge cualquier tarea, escuchamos su voz como nuestro Señor escuchó la voz de su Padre, y estamos listos para realizarla con la disposición plena de nuestro amor por Él. Jesucristo espera tratarnos a nosotros como el Padre lo trató a Él. Nos puede colocar donde a Él le plazca, en deberes agradables o de baja categoría, porque nuestra unión con Él es igual a la que Él tuvo con su Padre. „Para que sean uno, así como nosotros somos uno", Juan 17:22.

Mantente preparado para las visitas sorpresivas de Dios. Una persona preparada nunca tiene que alistarse, sino que siempre está lista. ¡Piensa en el tiempo que desperdiciamos tratando de prepararnos una vez que Dios nos ha llamado! La zarza ardiendo es un símbolo de todo lo que está alrededor de la persona que se encuentra lista. Y la zarza arde por la presencia del mismo Dios.

Oswald Chambers, meditación 18 de abril (José Mateus)
http://www.webrevival.net/es/libros/chambers_med/abr/18.html

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Diez cosas que Dios no te preguntará

  1. Dios no te preguntará que modelo de auto usabas;
    te preguntará a cuanta gente llevaste.
  2. Dios no te preguntará los metros cuadrados de tu casa;
    te preguntará a cuanta gente recibiste en ella.
  3. Dios no te preguntará la marca de ropa en tu armario;
    te preguntará a cuántos ayudaste a vestirse.
  4. Dios no te preguntará si ganabas mucho sueldo;
    te preguntará si lo ganabas limpiamente.
  5. Dios no te preguntará cuántos títulos tenías;
    te preguntará si hiciste tu trabajo con lo mejor de tu capacidad.
  6. Dios no te preguntará cuántos amigos tenías;
    te preguntará cuánta gente te consideraba su amigo.
  7. Dios no te preguntará en que vecindario vivías;
    te preguntará cómo tratabas a tus vecinos.
  8. Dios no te preguntará por el color de tu piel;
    te preguntará por la pureza de tu interior.
  9. Dios no te preguntará por que tardaste tanto en buscar la salvación;
    te llevará con amor a su casa en el cielo y no a las puertas del infierno.
  10. Dios no te preguntará cuántas veces tropezaste en tu camino,
    simplemente te preguntará cuántas veces le pediste perdón y te levantaste de nuevo.
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Serie Biblia LI.

Carta de Pablo a los Efesios

Más que carta, la Epístola a los Efesios es un escrito doctrinal y exhortatorio, que pone de manifiesto en su autor fundamentales intereses pedagógicos y pastorales. Es una reflexión sobre la iglesia, vista como cuerpo de Cristo (1:22-23; 4:15-16), y una sólida enseñanza acerca de la salvación que Dios ofrece a los pecadores (2: 4-9).

Las frecuentes alusiones a Efeso que el apóstol hace en otras epístolas, revelan que lo unían estrechos lazos de trabajo y afecto con la comunidad cristiana allí establecida. Sin embargo, en la presente epístola se advierte una casi total ausencia tanto de nombres propios como de los saludos personales que son habituales en los escritos paulinos. Por esta razón se piensa que se trata más bien de una especie de carta circular dirigida a diversas congregaciones.

El pensamiento en torno al cual se estructura esta epístola es la unidad de la iglesia y de toda la creación bajo el gobierno de Cristo resucitado (1: 20-22), en quien se ha de "reunir todas las cosas… en el cumplimiento de los tiempos establecidos" (1:9-10). Este es el propósito de Dios, mantenido en el secreto de su sabiduría (3:10), el cual ahora ha de ser revelado universalmente por medio de la iglesia (3: 10-11).

Esquema del contenido:

- Prólogo: Salutación (1: 1-2)

1. La obra salvadora de Dios (1:3 - 3:21)

2. La vida cristiana (4:1 - 6:20)

- Epílogo: Salutaciones finales (6:21-24)

Extracto de la Introducción a la Epístola del Apóstol San Pablo a los Efesios, Santa Biblia, Reina-Valera 1995, Edición de Estudio

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El objetivo final

Casi todos los mortales están más o menos turbados por la muerte. Ella aniquila todo lo que pertenece a la naturaleza; rompe todos los vínculos terrenales; nos despoja de todo lo que tuvo un lugar en nuestra existencia; se apodera de nuestro cuerpo, al que tanto cuidamos. Pero nuestro espíritu es un espíritu viviente; él encontrará a Dios, con todas sus responsabilidades, su pasado y su conducta.

Cristo ocupó nuestro lugar

Para el creyente, este acontecimiento ha perdido su aspecto catastrófico. De hecho, sólo muere lo que es mortal. La nueva vida, la vida de resurrección está en Cristo y esa vida más allá de la muerte ya es nuestra por medio de él. Cristo venció a la muerte. Después de haberla atravesado victoriosamente, resucitó de entre los muertos.

Además se nos hace una promesa que eleva nuestros pensamientos más allá de la muerte: la venida del Señor. Entonces se cumplirán las palabras: "Sorbida es la muerte en victoria" (1 Corintios 15:54). Con cuerpos glorificados los creyentes iremos al encuentro del Señor para estar siempre con él.

BS

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Juventud redimida

Apreciado joven lector, me place aprovechar la oportunidad para llamar tu atención sobre una breve e importante reflexión que se encuentra en la Biblia. Medita: "Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que vengan los días malos y lleguen los años de los cuales digas: No tengo en ellos contentamiento" (Eclesiastés 12:1).

Para algunos la juventud es la primavera de la vida en la que nuestros senderos se cubren de flores que emanan el perfume, lozanía y belleza que son características de esa etapa de la vida. Pero, para otros, la juventud no tan sólo es pletórica de belleza, fuerza y dinamismo; está también llena de problemas, peligros y frustraciones. Teniendo en cuenta esta verdad, Salomón sabiamente advierte: "Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud…"

Jesucristo redime las energías físicas de la juventud.

Ninguno puede negar la exuberancia física con que está dotado el joven, tanto que muchas veces no sabe lo que debe hacer con ella. Energía que bien encaminada, sería una bendición para la sociedad y para sí mismo.

Pero desgraciadamente, ha sido tan mal utilizada por muchos jóvenes en nuestros días. ¡Cuánta fuerza desperdiciada! ¡Qué tristeza! Jóvenes desperdiciando sus energías en el camino del mal y del pecado. ¡Cuántas vidas jóvenes terminan prematuramente por el mal ejercicio en la administración del cuerpo! Jesucristo quiere dar a todo joven un objetivo noble, elevado y sublime para sus energías. ¡Acuérdate de Jesucristo!, amado joven.

Jesucristo redime las posibilidades intelectuales de la juventud.

Muchos jóvenes viven en un mundo de nuevas ideas. Pero, a veces quedan como barcos a la deriva. En esta situación de inestabilidad, el joven que no tiene un punto de apoyo, que no encuentra ningún fundamento sólido, le es muy fácil caer en el camino del pecado. Vemos con tristeza como los valores intelectuales de la juventud se ven comprometidos en la defensa del materialismo, vicios y desvíos morales. Y así, se van perdiendo estos valores. Sin embargo, Jesucristo quiere y puede redimir tus posibilidades intelectuales. Cree y acepta a Jesucristo y después toda tu capacidad te será aumentada. Jamás te sentirás avergonzado de haber tomado esta decisión.

Jesucristo redime las reservas morales de la juventud.

La juventud es la edad de las pasiones violentas. Vemos como nuestra naturaleza moral se extravía en diversas pasiones. En ese extravío de deseos insaciables, de pasiones desmedidas, corremos el riesgo de comprometer seriamente nuestro futuro, truncando nuestras brillantes aspiraciones y posibilidades. En esta situación necesitamos de un poder superior, que controle nuestras flaquezas y pasiones para un fin útil y elevado. Pensemos en Jesucristo. ¡Qué joven extraordinario era Jesús! Su personalidad, su carácter intachable, su vida juvenil, sin compromiso con el pecado, de tal manera que podía desafiar: "¿Quién de vosotros puede acusarme de pecado?" (Juan 8:46)

Jesús debería constituir el modelo de la vida moral de todo joven. Él quiere salvar a la juventud para las actividades de Su reino eterno. ¡Qué feliz es uno al conocer a Jesús aun desde tierna edad y servirle en la juventud entregándose en Sus manos! ¡Qué felices se sienten aquellos jóvenes que entregan su vida a Jesucristo y tienen redimida toda su exuberancia física, todo su potencial intelectual, dando a su vida moral un sentido puro. Tienen a Jesús como el Señor de su vida, el mejor modelo. Cuando el esplendor de la juventud decaiga, no se apagarán las luces de sus ideales elevados, conocimiento y sabiduría. Cuando "vengan los días malos", se sentirán siempre rejuvenecidos, vigorosos y firmes sobre sus pies. Con razón decía Isaías: "Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen; pero los que esperan en Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas, correrán, y no se cansarán; caminarán y no se fatigarán." (Isaías 40: 30-31).

Joven amigo, ¿quieres que tus energías físicas, tus posibilidades intelectuales, tus reservas morales sean redimidas por Jesucristo? Son muchos los jóvenes que por medio de oír la Palabra, creen, se arrepienten y reciben en el espíritu la seguridad de ser perdonados y hechos "hijos de Dios". ¡Tú también puedes hacer lo mismo! "El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado." (Marcos 16:16).

Entra en contacto con nuestros hermanos, los que reconocen a Jesucristo como único y suficiente Salvador. ¡Que Dios te bendiga!

Wilson Carrión Galarza - Ecuador (abreviado)
© www.editoriallapaz.org

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