Portada
Niños
Archivo
2003
2004
2005
2006
2007
2008
2009
2010
Enero 10
Marzo 10
Abril 10
Mayo 10
Junio 10
Julio 10
Agosto 10
Sept 10
Quiénes somos
Suscribirse
Contacto
Divulgación
Ofrendas
Pasatiempos
Enlaces
MDP Archivo 2010 Julio 10


Mensaje de Paz, edición de Julio de 2010

Índice
Anclas seguras
La astrología y los cristianos
Segunda carta de Pablo a los Tesalonicenses
Jesús se aparece en sueños
Sobre el mal triunfó el Amor
Estar siempre en buena compañía
Descargar la versión PDF de Mensaje de Paz
Ir al ACERTIJO
Descargar la versión PDF de Rescatados

Anclas seguras

Leí acerca de un pescador que tenía la costumbre de amarrar su barca a un hierro que desde hacía tiempo se erguía del agua próximo al muelle.

En el curso de reparaciones efectuadas en la ribera, los obreros descubrieron que ese grueso hilo de hierro estaba conectado a una bomba no desarmada, caída allí durante los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial. No hace falta decir que el pescador, asustado por el peligro que había corrido durante tanto tiempo, se apresuró a buscar un lugar más seguro.

¿Dónde anclas tu vida?

En esta edición también mencionamos un apoyo engañoso, que no resiste ante la verdad, y en el peor de los casos se revela como cable encendido a una bomba destructora. Se trata del horóscopo, que no tiene base sólida. Peor aún, cuando la Astrología es usada como entrada al Ocultismo; su poder destructor reventará, ya que está escrito en Apocalipsis que entre "los que tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre", figuran también los hechiceros (Ap 21:8).

Mayor espacio en esta edición dedicamos al camino seguro. ¡Dios es el guía que nunca falla! Es nuestro deseo que los textos muevan a muchas personas a soltarse de lo engañoso y atarse a la verdad.

El mayor tiempo de nuestra vida lo pasamos en alta mar, ya no "amarrados" en un "puerto seguro", sino luchando en medio de las vicisitudes y contratiempos. Es allí donde verdaderamente hace falta saber orientarse con la Biblia y vivir la real presencia de Dios, como la describimos en la última página.

(.)

¡Dios es el guía que nunca falla!

Al Índice

La astrología y los cristianos

La astrología es la pseudociencia que se basa en un conjunto de teorías y reglas para prever el futuro, calculando y observando el efecto que sobre los humanos tiene el sol, la luna, las estrellas y los planetas. Las posiciones de los astros en el momento de nacer un niño supuestamente influyen en su carácter y personalidad, y el trayecto de aquellos astros revelaría el destino del individuo. A esta influencia la llaman astral, imaginándose que, además de tener como centro de operación el cuerpo humano, se extiende también al plano moral, o sea a los actos humanos. Como quiera que las naciones son un conjunto de individuos, supone también que las influencias astrales cambien la suerte de los pueblos y de la colectividad. El horóscopo define los 12 signos del zodíaco y clasifica a las personas por los signos particulares bajo los que han nacido: Aries, Tauro, Géminis, Cáncer, Leo, Virgo, Libra, Escorpión, Sagitario, Capricornio, Acuario y Piscis.

Millones de personas cada día revisan su horóscopo para averiguar su futuro. Firman contratos, constituyen empresas, escogen oficios, hacen apuestas, planean viajes, escogen el nombre de sus hijos, y a veces formulan políticas y decisiones de gobierno, todo esto en base de los presagios astrológicos, viendo si los astros le favorecen o no.

La Astrología tiene su origen en la antigua Babilonia. En efecto, la obra de Namar Beli, escrita por el rey Sargón, 3.000 años antes de Cristo se refiere a ella. Los libros cuneiformes del rey Asurbanipal contienen observaciones astrológicas, además de varias predicciones y reglas para la interpretación de los sueños. Los babilonios fueron los primeros que observaron los cielos y reaccionaron ante los portentos que creían ver.

El hecho de que los astrólogos acierten, no significa que los cristianos deben aceptar dichas cosas. La fuente de estos poderes no proviene de Dios. La Biblia dice: "Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz" (2 Corintios 11:14). Son muchos los pasajes bíblicos que condenan a quienes adoran y consultan a los astros. "No sea hallado en ti quien... practique adivinación, ni agorero, ni sortilegio, ni hechicero... ni mago, ni quien consulte a los muertos, porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas..." (Deuteronomio 18:10- 12). En el juicio contra Babilonia Dios profetizó que los astrólogos no podrían ayudar a Babilonia: "Te has fatigado en tus muchos consejos. Comparezcan ahora y te defiendan los contempladores de los cielos, los que observan las estrellas, los que cuentan los meses, para pronosticar lo que vendrá sobre ti. He aquí que serán como tamo; fuego los quemará, no salvarán sus vidas del poder de las llamas" (Isaías 47:13-14).

Dios ha dispuesto que el hombre se valiera de los astros para medir las estaciones, días y años (Génesis 1:14). La Biblia no indica que debemos buscar en ellos una guía para tomar decisiones y hacer evaluaciones de nuestra vida personal. Para esto tenemos la Biblia que dice: "¡A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido" (Isaías 8:20). Por tanto, no hay apoyo bíblico para consultar la astrología para decidir nuestro futuro.

La sabiduría, la orientación, la comprensión y la formación del carácter y de la personalidad del individuo no vienen determinadas por los astros del cielo; sino que vienen dados por una serie de factores hereditarios, medio ambiente, educación y determinación de superación. Las personas que consultan diariamente su horóscopo lo hacen con la idea de evadir su responsabilidad en la toma de decisiones personales, quieren que alguien les indique qué hacer, así se sienten más seguros. Esta es la razón de la popularidad de programas astrológicos por la televisión, radio y prensa.

Quienes miran a Dios, tienen un guía que nunca falla, Jesús prometió a sus seguidores que "…cuando venga el Espíritu (Santo) de verdad, él os guiará a toda verdad…" (Juan 16:13). El autor del libro de los Salmos dijo: "Porque tú eres mi roca y mi castillo; por tu nombre me guiarás y me encaminarás" (Salmo 31:3).

Para tomar una decisión, el cristiano verdadero no se fundamenta en averiguar si los planetas o estrellas están o no en posición favorable, ni cree en que la fecha y día de su nacimiento determina su carácter. Él confía en que Dios tiene el control de todas las cosas y que está a su favor; se basa en hechos concretos y objetivos, pues sabe que Dios le ha dado inteligencia y capacidad para afrontar las situaciones de la vida diaria.

J.M. Yépez, En la Calle Recta, N° 214

Al Índice

Seria Biblia LV

Segunda carta de Pablo a los Tesalonicenses

Esta carta tiene el propósito de corregir un malentendido que se había generalizado en la enseñanza sobre la venida del Señor. Los tesalonicenses no habían tenido en cuenta lo que Pablo les había enseñado en persona, ni lo que les había escrito en la carta anterior (2:5,15; 3:6-10). Era muy posible que hubieran recibido una supuesta carta del Apóstol (2:2), que los había llevado a pensar que el gran drama escatológico ya había comenzado. En consecuencia, muchos de ellos habían dejado de trabajar creyendo que era inminente el fin del mundo. Vivían en la holgazanería, creando así una situación desagradable (3:6,11). Pablo los reprende con firmeza (3:14) y les ordena que se mantengan constantes en lo que han sido enseñados, imitando su propio ejemplo de laboriosidad (3:7-10), para estar así preparados para la venida del Señor.

Según se deduce de algunas expresiones, la situación de la iglesia de Tesalónica no era fácil: "todas vuestras persecuciones y tribulaciones que soportáis" (1:4), y "vosotros que sois afligidos" (1:7). Pero el apóstol da gracias a Dios porque, a pesar de todo, progresan en la fe, en el amor y en la paciencia con que sobrellevan los padecimientos (1: 3-4).

La segunda venida de "nuestro Señor Jesucristo, y nuestra reunión con él" (2:1) no es un acontecimiento inmediato, sino que antes tiene que aparecer este "impío" o "inicuo", cuya venida es "obra de Satanás" (2:9). Cierto que ese "misterio de la iniquidad" ya está actuando (2:7) y que un día llegará a ser plenamente manifiesto; pero el Señor lo matará "con el espíritu de su boca" (2:8).

El apóstol termina reprendiendo severamente a los haraganes y ordena que la iglesia no debe tener comunión con ellos, mas sin dejar de amarlos. "No lo tengáis por enemigo, sino amonestadle como a hermano" (3:6,15).

La carta puede dividirse en cuatro partes:

I. Saludo (1:1-2)
II. Asuntos personales (1:3-12).
III. El día del Señor (2:1-17).
IV. Exhortaciones y bendición final (3:1-18).

(.)

Al Índice

Jesús se aparece en sueños

Los informes desde países o culturas musulmanes recogen testimonios de muchos que llegaron a acercarse al evangelio a raíz de un sueño donde entendieron que se les apareció Jesús. Sin ir más lejos, en nuestra iglesia de Estambul, T. de sesenta y tantos años, tuvo una aparición de Jesús hace 25 años, cuando aún era directora de la sucursal de un banco de Estambul. Nadadora intrépida en su tiempo (cruzaba los más de 3,5 kilómetros de mar entre la costa de Estambul y las Islas Príncipe), sufrió un accidente que le lastimó seriamente las cervicales. Los médicos turcos no tenían entonces los medios para operarla. Ella había empezado a asistir a un estudio bíblico en las casas y por ese entonces, una noche vio que se le aparecía Jesús, quien arropaba a su hija que dormía en la habitación, y la sanaba a ella. Atónita, encendió la luz de su cuarto y encontró la estancia vacía. T. se lo estaba comentando, incrédula, a su madre que montaba en cólera por momentos, molesta por el interés de su hija por Jesús, cuando entró la pequeña (a quien T. no le había contado nada), y dijo: "No te enfades abuela, yo también he visto a Jesús y cómo me arropaba…"

Como éste son muchos y diversos los testimonios que se podrían contar de personas que han abrazado el evangelio gracias a un sueño o a lo que entendieron que fue una aparición de Jesús. ¿Qué lección hemos de sacar de todo esto?

* Que hay una sed en todo el mundo por encontrar algo más.

* Que Dios es el primer interesado, y que ha dado el primer paso para darse a conocer entre ellos...

El Espíritu potenció la proclamación del evangelio entre los gentiles a través de la primera persecución, y hoy está llamándonos la atención a nosotros, los beneficiarios del evangelio de salvación, retándonos a lo mismo con este tipo de manifestaciones y testimonios. ¡No podemos esperar a que se aparezca a todos, uno por uno! Porque "agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación" (1 Co 1:21).

A pesar de los retos ingentes que representa entrar con el mensaje a una cultura que anatematiza "el evangelio corrupto de los cristianos", no debemos olvidar el fuerte aliado que tenemos en esta empresa. Y evidencia de ello es la forma en la que Él utiliza los sueños y visiones para tocar el corazón de muchos.

Jesús se manifiesta en sueños y visiones pero si nosotros no les damos a conocer a ese Jesús, tal como Él se ha revelado a sí mismo en la Palabra, ellos seguirán en la penumbra. Se quedarán con el Jesús que da a conocer su religión, que aunque tiene mucho del Jesús bíblico, carece de lo más esencial e importante.

Aunque en el Corán Jesús sea descrito como "profeta y mensajero", como "espíritu y palabra" de Dios, incluso como el "Mesías", en el mismo contexto se niega claramente su deidad y filiación divina (S. 5:72, 116; 4:171). Aunque se señala que Jesús confirmó la Torah (5:46), recibió el Evangelio de Alá (57:27ss.) y que sus discípulos eran "ayudantes de Alá" (61:14); por otro lado se niega categóricamente su muerte: "...y por haber dicho: ‘Hemos dado muerte al Ungido, Jesús, hijo de María, el enviado de Alá’, siendo así que no lo mataron ni lo crucificaron, sino que solamente les pareció así. Los que discrepan acerca de él, dudan. No tienen conocimiento de él, no siguen más que conjeturas. Pero, ciertamente no lo mataron, sino que Alá lo elevó a Sí. Alá es poderoso, sabio" (An Nisa 4:157-158).

Ellos anhelan conocer a Jesús. Saben que hay algo más que lo que conocen, e intuyen que en Jesús hay respuesta a la búsqueda de su vida. ¿Quiénes les van a iluminar el camino en esta travesía? ¿Quién les va a ayudar a entender que Jesús, sí, murió por ellos y que en su muerte vicaria (en nuestro lugar) está la liberación que ellos buscan...?

(Abreviado) Carlos Madrigal, Estambul, Edificación Cristiana nº 238

Al Índice

Sobre el mal triunfó el Amor

No, no será Satanás quien al final se lleve la victoria.
No, no será el pecado, ni la muerte la triunfante...
No, no será el "maligno" quien se encargue de cerrar la historia,
dejando al ser humano lejos de Dios, y errante...

Jesucristo, "eterno rey de gloria",
te invita a arrepentirte, para cubrirte con su amor y perdonarte.
El tiempo del final está cercano...
Más el Señor bendito te convida
en el Apocalipsis; "a sus aguas de vida" (Apc. 2 1:6).

Si crees en Jesucristo su hijo amado,
en su cielo, en su "casa", bien cuidado,
ya lejos de muerte, de dolor y ruina... (Apc. 21:4).
No, no será el triunfo del mal quien predomine
sobre esta infeliz humanidad esclavizada.

Tú no permitas que Satanás te aliene y te domine,
no permitas el vivir y el morir encadenado.
Puedes clamar a Jesús; que Él te redime
del juicio, la condena y de las llamas.

Somos "más que vencedores" porque somos del Señor,
que es "Señor de los señores", que a Satanás derrotó...
Clavado en la cruz, en el Gólgota, dio el grito; "¡se consumó!"
"Sangre y agua de la roca"; de su "costado brotó" (Jn. 19:34).
Con esa sangre bendita, Cristo limpia al pecador (1ª Jn. 1:7).
Satanás está vencido, sobre el mal triunfó el amor.

Lisardo Uría Arribe. Palma de Mallorca.

Al Índice

Estar siempre en buena compañía

Conocer personalmente al verdadero Dios aleja el sentimiento de soledad. El mismo autor de la vida quiere ser el compañero personal de cada una de sus criaturas. Nos atiende individualmente, como si no tuviera que ocuparse de ninguna otra persona.

Apreciado lector, estoy convencido de que si usted fuera el único individuo necesitado de perdón y liberación, el mismo Hijo de Dios - Jesucristo - igual habría renunciado a su posición de gloria, haciéndose hombre por usted. Habría sacrificado Su vida de la misma forma, como lo hizo con la seguridad de salvar a millones.

Mi fe frente a Dios es así de personal. Algunos la calificarán de infantil. Está bien, porque "de los tales es el reino de Dios" (Mc 10:14). Un niño tiene sólo a una madre y se imagina que ella le pertenece el cien por ciento. Así es mi relación con Dios. Yo sé que no soy el único - y le estoy agradecido infinitamente por todos mis hermanos - mas también sé que a mi Dios nunca le falta el tiempo, ya que está por encima de lo temporal.

¡Qué gran ventaja tenemos!, frente a los que "flotan" en "el pantano general" de la casualidad y se perciben a sí mismo como minúsculo e insignificante; uno entre los casi siete mil millones de habitantes de la tierra… Y además, uno de los más débiles. ¡Absoluta escasez de sentido e importancia! ¡Pobre vida!

Debemos "saborear" su compañerismo

Dios quiere que vivamos conscientemente con Él, como dice el salmo: "Detrás y delante me rodeaste, y sobre mí pusiste tu mano. Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí; ¡alto es, no lo puedo comprender!" (Sal 139:5-6).

Continuamente hay que dar coces contra la "gravedad carnal". Igual que la ley de la gravedad en que todo tiende a caer hacia el centro de la Tierra, así nuestro corazón vuelve siempre a alejarse de Dios e inclinarse hacia las preocupaciones y la desconfianza. Por esto los "golpes" amables que la Biblia nos da: "Encomienda a Jehová tu camino, confía en él y él hará" (Sal 37:5). Y: "Así que no temáis; más valéis vosotros que muchos pajarillos" (Mt 10:31).

Hay que emprender algo junto con el amigo

Vivir en comunión con Jesucristo quiere decir salir y vivir como él vive. Perdonar al prójimo como Él lo perdona y amarlo como Él lo ama. Nuestra "gira" con Él es corta, por eso hay que aprovechar el tiempo. "Todo lo que te venga a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas; porque en el Seol (morada de los muertos), adonde vas, no hay obra, ni trabajo, ni ciencia, ni sabiduría" (Eclesiastés 9:10).

Yo tenía diecisiete años cuando traté de explicar el significado de la muerte de Jesús a un compañero de trabajo. Pero el pobre inmigrante no comprendió; a pesar de vivir 15 años en mi país aún no dominaba el idioma. Así decidí aprender el suyo, sin presagiar cuántas personas de su país - y de otros - por esto, llegarían a conocer el Evangelio. Ni hablar de mis ventajas personales en los viajes y en el estudio de otras lenguas… - Joven, ¡haz ahora lo que está a tu alcance!

Anda por los caminos preferidos por tu amigo

No todos los caminos llegan al cielo. Caminando con Dios se pisan sus senderos. Están descritos en la Biblia. Por ejemplo: "Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová, tu Dios, te da" (Éx 20:12). "Siervos, obedeced en todo a vuestros amos terrenales, no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino con corazón sincero, temiendo a Dios" (Col 3:22).

Si los padres, maestros o jefes exigen acciones injustas, podemos responderles con las palabras de los apóstoles Pedro y Juan: "¿Es justo delante de Dios obedecerlos a ustedes en vez de obedecerlo a Él? ¡Júzguenlo ustedes mismos!" (Hch 4:19).

Terminando quiero decir que Dios es el guía que nunca falla. Sea en la familia, en la iglesia, en el estudio, en el trabajo o en nuestra sociedad, siempre se podrán tomar decisiones "a favor de Él". A veces nuestro prójimo también anda por este camino, otras veces tenemos que ir solos, con el Señor. - ¡Bendiciones!

Juan

Al Índice

Top