MDP Archivo 2007 Noviembre 07
Índice
Salvación del alma: en venta
¡Usted es pobre!
¿Cómo organizar mi presupuesto?
Jonás
¡No dejes que se burle!
Salvación del alma: en venta
¿Se imagina un cartel así en algún centro comercial? Hoy estuve de compras en un hipermercado muy grande de mi ciudad y pude ver como la gente, prácticamente, vacía las góndolas llevándose como langostas lo que encuentra a su paso. Es que estamos en una sociedad de consumo que crece como bola de nieve donde todo se vende y no sería raro encontrar un cartel semejante en algún lugar.
De hecho eso no asombraría a nadie, pues estamos tan acostumbrados a que todo tiene un precio que incluso para salvar el alma se piensa que algo habrá que pagar. Créame, amigo, hay gente dispuesta a poner mucho dinero para estar seguro de que su alma no será condenada.
Pero el tema aquí es que no hay nada que comprar. Ni todo el oro del mundo podría cubrir el costo de salvar una sola almita en este mundo. La salvación es un regalo. Su precio ya fue pagado con el sacrificio voluntario de Cristo en la cruz, Él dio su vida por nosotros, pagó el precio exigido por Dios para salvar nuestra alma. Ahora sólo espera que lo creamos y aceptemos a Jesucristo como el salvador personal de nuestra vida.
Pero en una sociedad donde la mayor parte del tiempo se está comprando o vendiendo, ¡qué difícil es ver lo que ya tenemos! La salvación de nuestra alma ya la tenemos frente a nosotros con un cartel gigante que dice PAGADO, sólo debemos estirar la mano de nuestra voluntad y tomarla.
Pero si no lo hacemos, si no llevamos a cabo ese mínimo esfuerzo de confiar en Jesucristo, quien hizo la obra de salvación para nosotros, nos quedaremos sin el bien más preciado que puede tener el hombre sobre la faz de la tierra: la seguridad de saber que su nombre está escrito en el libro de la vida. ¡Cree en Jesucristo!
¡Dios te bendiga!
Hugo Alberto Díaz
Al Índice
¡Usted es pobre!
Si lo que usted posee es sólo un trozo de pan, ...usted es pobre.
Si lo que usted posee es sólo un traje, ...usted es pobre.
Si lo que usted posee es sólo un coche, ...usted es pobre.
Si lo que usted posee es sólo una casa, ... usted es pobre.
Si lo que usted posee es sólo un yate, ...usted es pobre.
Si lo que usted posee es sólo un millón de dólares, ...usted es pobre.
No hay persona más pobre que la que posee sólo cosas de este mundo.
"¡Ay de vosotros, los que ahora estáis saciados!, porque tendréis hambre. ¡Ay de vosotros, los que ahora reís!, porque lamentaréis y lloraréis" (Lucas 6:25).
"Tú dices: Yo soy rico, me he enriquecido y de nada tengo necesidad. Pero no sabes que eres desventurado, miserable, pobre, ciego y estás desnudo. Por tanto, yo te aconsejo que compres de mí oro refinado en el fuego para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, para que no se descubra la vergüenza de tu desnudez. Y unge tus ojos con colirio para que veas" (Apocalipsis 3: 17, 18).
"¿De qué le servirá al hombre ganar todo el mundo, si pierde su alma? ¿O qué dará el hombre a cambio de su alma?" (Mateo 16: 26).
"Y diré a mi alma: ‘Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; descansa, come, bebe y regocíjate.’ Pero Dios le dijo: ‘Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma, y lo que has guardado, ¿de quién será?’" (Lucas 12: 19,20).
Aquí está la verdadera riqueza:
"Ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre siendo rico, para que vosotros con su pobreza fuerais enriquecidos" (2Corintios 8:9).
"En él tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia" (Efesios 1:7).
"Mas a todos los que lo recibieron, a quienes creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios" (Juan 1:12).
"Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados" (Romanos 8:17).
"El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?" (Romanos 8:32).
(de un folleto en portugués)
Al Índice
¿Cómo organizar mi presupuesto?
He tenido dificultades económicas porque no sé cómo administrar mi sueldo. ¿Pueden orientarme hacia la organización de mi presupuesto?
Con mucho gusto. Antes de hablar de presupuesto permítame felicitarlo por su interés en administrar correctamente los recursos que Dios le ha dado por medio del sueldo que mes a mes percibe. No son muchas las personas que están verdaderamente interesadas en un buen consejo sobre el dinero que siendo de Dios nos permite utilizarlo para sacar el mayor provecho de él en la voluntad del Señor.
Las ideas que mencionaré a continuación han sido tomadas del librito "Guía para el presupuesto familiar" escrito por Larry Burkett y publicado por Conceptos Financieros Cristianos, Inc.
Primero: Enumere los gastos mensuales del hogar. Esto debe hacerlo dividiendo estos gastos en gastos fijos y gastos variables.
Los gastos fijos son cosas como la ofrenda, ya sea a personas en particular o a la iglesia local, los impuestos, los gastos de vivienda, bien sea alquiler o hipoteca, los impuestos a la vivienda, el seguro de la vivienda, otros seguros, pagos mensuales de deuda, y educación de los hijos.
Los gastos variables son la compra de alimentos, pago de luz, agua, teléfono, gas, distracciones, recreación, paseos, ropa, gastos médicos, bien sea en medicinas, o en médicos, dentista, ahorro y gastos varios.
Segundo: Enumere los ingresos disponibles por mes, es decir, salario, rentas como alquileres, pagarés, intereses, dividendos, y cualquier otro ingreso que perciba.
Si Ud. no se maneja en base a un sueldo fijo, tome la cantidad de ingresos recibidos en el último año y divídala por doce. Eso le dará su salario promedio mensual que podrá usar para armar su presupuesto familiar.
Si los gastos son mayores que los ingresos…
…se requieren pasos adicionales. En ese caso, es necesario hacer un análisis de cada área del presupuesto a fin de reducir gastos. Para eso, tome en cuenta las siguientes recomendaciones.
Luego de deducir de sus ingresos netos mensuales lo que Ud. ha decidido ofrendar al Señor mensualmente, y los impuestos que usted está obligado a pagar, le quedará un resto que podrá utilizar para satisfacer las necesidades del hogar.
Entonces maneje este fondo de la siguiente manera:
1. Utilice no más allá del 38% de este fondo en gastos de vivienda. No es necesario que todo el mundo sea dueño de una vivienda. La decisión de comprar o alquilar debe basarse en las necesidades y capacidad económica individual, y no en las presiones internas o externas.
2. Utilice no más allá del 12% de este fondo en gastos de alimentación. Evite el comprar demasiada comida o comida cara. Planifique con anticipación lo que va a comprar y procure comprar al por mayor para obtener un mejor precio por unidad.
3. Movilización, ya sea en transporte público o automóvil familiar. Utilice no más allá del 10% de este fondo.
4. Utilice no más allá del 5% de este fondo para el pago mensual de deudas.
5. Planifique no gastar más del 5% de este fondo en seguros de cualquier tipo.
6. Decida no gastar más del 4% de este fondo en actividades de recreación con la familia.
7. Use un máximo del 4% de este fondo en vestimenta. No sea el primero en estar a la moda ni el último en dejar de estar a la moda.
8. Planifique un 4% de este fondo, en gastos médicos, ya sean medicinas u honorarios médicos.
9. Planifique ahorrar un 4% de este fondo y deposítelo en una cuenta de ahorros.
10. Decida reservar un 4% de este fondo para gastos varios. Gastos varios son aquellos que no pertenecen a ninguna parte del presupuesto familiar, tales como regalos, corte del cabello, perfumería, cosméticos, tintorería, diarios, revistas, etc.
11. Planifique no gastar más del 10% de este fondo en educación de los hijos.
Si Ud. se somete a algo como lo sugerido, hallará un alivio de las preocupaciones y tensiones por las cuentas atrasadas, una conciencia limpia delante de Dios y de los hombres, y una completa seguridad de que su situación financiera está bajo control.
Esto no significa que su vida estará libre de dificultades económicas. Muchas veces Dios permite que las consecuencias amargas de nuestros errores del pasado continúen, para así reforzar las lecciones que él quiere que aprendamos. Dios no ha prometido librarnos de toda dificultad, pero sí nos ha prometido que en medio de la tormenta nos dará su paz. Cuando Dios maneja nuestras finanzas, no tenemos por qué preocuparnos. Él es el dueño del universo y es en su sabiduría que tomamos nuestras decisiones.
© www.labibliadice.org
Al Índice
Serie Biblia XXXIII:
Jonás
El Libro de Jonás es una narración de la aventura vivida por el propio profeta, quien vivió en tiempos de Jeroboam II, rey de Israel (783-743 a.C.). También puede ser considerado como un tratado de misiones entre los gentiles.
Aunque Jonás era un firme creyente en Jehová (Jon 1:9), se resistía a predicar en Nínive, capital del imperio asirio, y trató de huir de la presencia de Dios (Jon 1:3).
Después de la dramática experiencia que casi pone fin a su existencia y lo hizo arrepentirse de su desobediente proceder (Jon 2:9), Jonás obedece el reiterado mandato de Dios. Se encamina hacia Nínive, donde durante un día completo profetizó a voz en cuello la destrucción de Nínive en un plazo de 40 días. Gracias a su mensaje los ninivitas se arrepienten públicamente y se convierten de sus malas acciones. Así se calmó la ira de Dios y les perdonó el castigo prometido (Jon 3:10). Pero Jonás se enojó hasta el punto de pedirle a Dios que le quitara la vida.
Dios, ante esta terca actitud de Jonás, le mostró objetivamente cuan piadoso y compasivo Él era, es y será siempre con el pecador arrepentido (Jon 4:10-11), pues la Sa1vación no es un privilegio otorgado en forma exclusiva a los descendientes de Abraham.
Considerando desde el Nuevo Testamento, el profeta Jonás se relaciona en varios puntos con Jesucristo. Gat-hefer, -el lugar de origen de Jonás- está al lado de Nazaret, así que cuando los fariseos afirmaban que de Galilea nunca había surgido un profeta, estaban difamando a los dos. Además ambos estuvieron tres días y tres noches en el vientre del pez o en el corazón de la tierra, respectivamente (Mt 12:40) -el uno por su propia desobediencia, el otro por la ajena- para traer salvación a naciones.
Este libro puede dividirse en cuatro partes, a saber:
I. Comisión de Jonás, su desobediencia y castigo (cap. 1)
II. Jonás pide y Dios lo libera (cap. 2)
III. Jonás predica; Nínive se arrepiente y se salva (cap. 3)
IV. La misericordia de Dios (cap. 4)
Fernando Torres, adaptado
Al Índice
¡No dejes que se burle!
Una vez grandes multitudes iban con Jesús. Volviéndose les dijo que cualquiera que quisiera seguirle a él debe calcular el costo que lleva ser su discípulo. Dijo:
- ¿Quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla? No sea que, después que haya puesto el cimiento, no pueda acabarla y todos los que lo vean comiencen a hacer burla de él, diciendo: "Este hombre comenzó a edificar y no pudo acabar". (Lc 14:28-30)
Pienso que es aplicable esta parábola también a nuestras finanzas. Ser cristiano no termina ante el monedero. Tener a Cristo como rey de tu vida incluye que él tiene voz y voto sobre tus finanzas.
Hay muchos jóvenes que no se dan cuenta de eso. Sólo ven las ofertas seductoras, la publicidad que les hace creer que necesitan siempre estar a la moda, teniendo la ropa del último grito y el celular de mejor tecnología. El vicio de vivir a lo grande corresponde a la naturaleza humana.
Pero Jesús te exhorta a calcular los gastos. ¿Qué es lo que de veras quieres de tu vida? ¿Qué quieres alcanzar? Incluye entonces en tu cómputo los valores eternos:
- No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el moho destruyen, y donde ladrones entran y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el moho destruyen, y donde ladrones no entran ni hurtan, porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón. (Mateo 6:19-21)
- Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora, pues Él dijo: "No te desampararé ni te dejaré". (Hebreos 13:5)
¿Te alcanza tu sueldo? ¿O siempre se te acaba el dinero antes de que se termine el mes? Según las promesas de la Biblia Dios provee a los suyos. Si siempre te falta el dinero, quizás gastas en cosas que realmente no necesitas y que Dios no hubiera querido que compraras. Si gastas mucho en la diversión, abre tus ojos y mira las maravillas de la creación - este gozo es gratuito. Si no andas a la moda, ¿qué importa? ¡Dios te quiere tal como eres! „Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos ya satisfechos." (1Timoteo 6:8) Si tienes más que suficiente, no olvides agradar al Señor.
No te endeudes en cosas que realmente no necesitas, ni vivas por encima de tus posibilidades. „Porque nada de lo que hay en el mundo -los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la vanagloria de la vida- proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre." (1Juan 2:16-17)
El que se quiere burlar de ti, diciendo: „Este hombre comenzó a edificar (su vida) y no pudo acabar," es Satanás. No le des esta alegría cayendo en su trampa.
En vez de ello, practica el autodominio que es fruto del Espíritu Santo.
Hartmut
Al Índice
|