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Mensaje de Paz se edita cada mes.
Rescatados es bimestral y se dirige a los niños.

Nuestro propósito es acercar un número mayor de personas a la Biblia y a Jesucristo, favorecer el crecimiento espiritual en los creyentes, así como proveer de literatura a los líderes cristianos y a las iglesias del mundo hispano.

Varios títulos de folletos


Mensaje de Paz, edición de octubre de 2008

Índice
Nuestro cuerpo
¿Qué dice Dios de la sexualidad?
¿Por qué ustedes no dicen nada
sobre la pornografía, la masturbación y los métodos anticonceptivos?

Entre mujeres…
Serie Biblia XLII: Evangelio según Mateo
Los verdaderos rebeldes

Nuestro cuerpo

Con frecuencia se oye decir: "el ser humano consiste de cuerpo, alma y espíritu…", como si fuera la aseveración más elemental. Pero es una inversión de lo que dice la Biblia; primero viene el espíritu, luego el alma y por último el cuerpo.

Esta inversión refleja la mentalidad actual. Damos la primera importancia al cuerpo. En la publicidad, en las películas, en la tele: cuerpos bien presentados, sonrisas, deleites, comidas, sexo… Esto provoca muchos desequilibrios en las personas y en muchos matrimonios. Parejas que exigen que el otro le ofrezca en cada momento el escenario de Hollywood.

El cuerpo no es malo en sí mismo, pero no es el "centro" de la personalidad. Es engañoso para mejorar la ética. Es un desastre cuando actúa como guía de la persona.

Quien trata de "mejorarse" o acercarse a Dios tratando ásperamente o licenciosamente su cuerpo, se engaña a sí mismo y malgasta el tiempo de su vida. Las tácticas varían: régimen alimenticio, entrenamiento físico o - al contrario - inmovilidad como se practica en el yoga. Otros optan por el desfreno. Pero nadie puede librarse a sí mismo del tirano más terrible: el propio yo y su propia pecaminosidad.

Pero Dios tiene otro plan. Toda la Biblia lo presenta. Y esta edición quiere ser útil para seguir mejor el camino preparado por Dios: "Todo vuestro ser - espíritu, alma y cuerpo - sea guardado irreprochable para la venida de nuestro Señor Jesucristo (1 Tesalonicenses 5:23).

(.)

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¿Qué dice Dios de la sexualidad?

Está en pro de ella

"Dios creó al Hombre, varón y hembra", así dice la Biblia. Dios nos creó con nuestra propia sexualidad.

Dios me ha creado a mí como varón… como también a vosotros los otros varones. ¡Seamos, pues, varones, y no tiranos ni fantoches! Y a las mujeres las ha creado como mujeres. Pues, que seáis mujeres. No codiciéis ser como los hombres, y al revés. ¡Que seáis mujeres verdaderas! ¡Que seáis hombres verdaderos! Así honráis a Dios quien nos creó "varón y hembra". Toda la tensión debida al hecho de ser varón o mujer forma parte de la voluntad de Dios.

Pero pertenecemos a una creación caída. El mundo ya no está tal como era cuando salió de la mano de Dios. Y por eso el peligro es inminente para toda esa esfera importante y tierna de la sexualidad. Por lo tanto, Dios ha protegido esta esfera:

Dios protege la sexualidad con el matrimonio

El matrimonio es mucho más que un contrato social, es una institución de Dios. Conforme a la voluntad de Dios, ¡el matrimonio ha de ser liberación de la soledad! Dios dijo al principio: "No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él". Mujeres, para ser buenas esposas, no es suficiente preparar buenas comidas para vuestro marido, y mantener su ropa en buen estado. Varones, no es suficiente dar a vuestra esposa abundante dinero y exigir de ella que sea feliz. Ambos deben dar prueba de ser amigo o amiga del cónyuge. Compañero y compañera que saca a su pareja de la soledad.

Me gustaría contar una anécdota que lo explica todo: Cuando era niño fuimos mi hermana y yo a una boda. Fue la primera en la que participé, y todo fue muy interesante. Fuimos en coche a la iglesia y después hubo un banquete en un hotel. Al final del menú se leía en la carta "Helado en Molde". Mi hermana y yo esperábamos impacientemente que trajeran el helado en molde. Pero eso tardó mucho, porque siempre había una persona más que quería decir un largo discurso. ¡Qué lata! Pero a pesar de todo, uno de esos discursos me quedó grabado en la mente. Se levantó un tío mío y, para dar especial gracia a su discurso, dijo: - Queridos convidados: Se cuenta que en el cielo hay dos sillas destinadas al matrimonio que no se arrepintieron ni un segundo de haberse casado uno con el otro. Y luego prosiguió: - Pero hasta el momento las sillas están vacías. En aquel momento fue interrumpido, mi padre gritó alegre a mi mamá que estaba en el otro extremo de la sala: - ¡Mamita, esas sillas son para nosotros! Yo era un niño y no me dí cuenta del verdadero sentido de lo que decía. Pero sentí un gozo inmenso de que mis padres eran amigos tan buenos.

¿Es el matrimonio de ustedes así? ¡Eso es lo que Dios quiso!

Si ustedes en su matrimonio no se liberan mutuamente de su soledad, si son indiferentes, si no se comprenden o si han llegado a ser enemigos, eso es horrible. Uno debería decir al otro: - Escucha, ¡nos hace falta empezar de nuevo! Yo quiero decirles: ¡Esto es posible!

Unos jóvenes dicen: - Todavía no pienso en casarme; todavía puedo hacer lo que me da la gana. A ellos tengo que decir:

Dios quiere una juventud limpia

Eso suena ridículo en nuestro tiempo. ¿Pero crees que Dios depende de la moda? No vale lo que dice la gente ni lo que digo yo, sino lo que dice la Palabra de Dios.

La Biblia tiene un pensamiento excelente. Nos relata de un muchacho llamado Isaac. Su padre envía a buscar una esposa para él. Un buen día Isaac sale al campo y ora, porque está convencido que es Dios quien le mandará su esposa. Entre tanto, él guarda fidelidad a esa esposa que ni siquiera conoce.

Jóvenes, los que aún no pensáis en casaros, estad convencidos de que Dios os mandará en el momento oportuno la compañera o el compañero que Él ha provisto. Y guardad fidelidad a esa persona, ¡ya desde ahora!

Este es el pensamiento de la Biblia. Dios quiere una juventud limpia.

¿Cómo se sale de la miseria?

En la miseria sexual de nuestro tiempo no conozco a ningún otro ayudador que Jesús. No hablo de teorías. Él ha sido y sigue siendo el contenido de mi vida, y lo es hasta el momento presente. Pues un pastor no es neutral, también es un varón. Necesita al Salvador al igual que tú. Y he experimentado como Jesús salva en dos aspectos:

A) Jesús perdona la deuda. Ningún pastor, ni sacerdote, tampoco los ángeles pueden perdonar tus pecados. Desde el primer pensamiento sucio hasta el final, todo es culpa para siempre. Y tú vas con tu culpa a la eternidad, al juicio de Dios - si no encuentras antes a Jesús y le confiesas tus pecados y Él los perdona. Jesucristo es el único que puede perdonar nuestros pecados.

Ponte ahora en espíritu ante Él y dile: - Señor, ahora deposito todos los pecados de mi juventud ante ti, te confieso todas mis sucias ataduras pasadas y presentes, no te oculto nada. Y luego mira a Él y escucha: "La sangre de Jesucristo, su Hijo, nos limpia de todo pecado". ¡Una Palabra que libera!

B) Jesús libra de ligaduras. Cuando dije una vez a una joven secretaria: - Señora, ¡usted va directamente al infierno! ¡Su relación amorosa con su jefe es algo terrible! ¡No arruine a su jefe ni a su familia; ni a usted misma!, ella me respondió desesperadamente: - ¿Pero qué puedo hacer? ¡No puedo librarme de él, pues nos amamos! Felizmente pude decirle: - Mire usted, es verdad que no podemos por nosotros mismos romper las cadenas del pecado, pero la Biblia dice: "Si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres". ¡Invoque a Jesús! Y como pastor en una gran ciudad he visto muchas veces como Jesús rompió las cadenas del pecado.

En este punto se ve claramente que todos - sean jóvenes o ancianos - necesitan al Salvador. Y cada uno puede experimentar que Jesús regala una redención maravillosa y real. Tú necesitas al Salvador, sin Él tu vida es toda una miseria.

Wilhelm Busch, seleccionado

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¿Por qué ustedes no dicen nada
sobre la pornografía, la masturbación y los métodos anticonceptivos?

Mensaje de Paz quiere ser la voz de la Biblia, y nos preguntamos ¿qué dice la Biblia sobre estos temas? Sobre la pornografía y la masturbación dice: "No cometerás adulterio" (Éxodo 20:14) y "Cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón" (Mateo 5:28).

Pornografía: sirve el cien por ciento de las veces para inducir a "adulterar en su corazón". No hay tolerancia. Deleitarse mirando pornografía es un delito (pecado) contra Dios nuestro Creador y contra nosotros mismos porque pervertimos nuestro destino espiritual y físico, y es además infidelidad contra el cónyuge o la persona que Dios proveyó como cónyuge.

Masturbación: el problema no es la cuestión física, sino la parte espiritual. Se realiza bajo una fantasía adúltera y egoísta, como la pornografía.

Métodos anticonceptivos: Es un tema únicamente para cónyuges, ya que según el plan de Dios el matrimonio es el único ámbito donde se practican las relaciones sexuales. La Biblia dice que los cónyuges "no deben negarse el uno al otro, a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento… ¡luego volved a juntaros en uno!" (1 Corintios 7:5). Por un lado podemos decir que el mandamiento inicial "Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra…" (Génesis 1:28) ya está cumplido. Por otra parte sabemos (y hacemos la experiencia) que "herencia de Jehová son los hijos" (Salmo 127:3), es decir, son una gran bendición. - Cada matrimonio debe preguntarse ante el Señor y tomar las decisiones de común acuerdo. Éticamente rechazamos los métodos que "matan" después de la fecundación. Consultando a los médicos o especialistas debemos asegurarnos de que el método aconsejado sea de veras "anticonceptivo" y no "asesino". - Que los matrimonios no se dejen guiar por lo que está de moda ni por "el que dirán", tampoco por las angustias o soberbias, sino por la fe y la razón.

Para concluir hay que decir que para ser vencedor en las variadas tentaciones debemos acudir a Cristo. Sin Su poder no podemos vivir la limpieza espiritual, emocional y física que Dios exige. Debemos haber confesado nuestro pecado y entregado nuestro ser a Él. Hace falta haber recibido Su Espíritu. - Hermano, hermana: las tentaciones se repetirán, pero el Señor - si acudes a Él - será siempre tu protección.

Juan

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Entre mujeres…

¡No es sólo una batalla de hombres!

Hubo una época en la que tenía aventuras extramatrimoniales con cinco hombres diferentes, aunque sólo en mi imaginación.

Primero fue Scott. Lo conocí cuando trabajaba de voluntaria en un campamento de verano. Scott era muy sociable, extrovertido y conversador… En comparación, sin embargo, mi esposo era un hombre de pocas palabras, del tipo fuerte, silencioso.

Después fue mi entrenador de buceo, Mark. Parecía Lloyd Bridges con su distinguido cabello entrecano. La madurez de Mark y su amor por el buceo me intrigaban. Me alentó a superar mis temores y me ayudó a descubrir mi lado de aventurera submarina. Me sentía segura con él, como se siente una hija con su papá. Mi esposo, por otro lado, era sólo unos años mayor que yo. No evocaba en mí esa sensación de cuidado y seguridad que me daba Mark.

Tom era mi profesor de Contabilidad en la universidad. Lo que me llamó la atención de Tom fue su ingenio e inteligencia. Yo tenía la idea de que la clase de Contabilidad iba a ser la más aburrida de todas, pero él siempre tenía esa manera de hacer que se transformara en la parte más divertida e interesante del día. Mi esposo también era un contador inteligente, pero no podía hacerme reír como Tom. Su ingenio palidecía en comparación con el de Tom.

Después vino Ray. Había sido mi novio antes de casarme con Greg. Ray era un romántico irremediable, siempre me colmaba de cumplidos y me hacía perder la cabeza en medio de una refulgente pasión. Al parecer, la relación con mi esposo nunca tenía esa chispa mágica…

Por último, también estaba Clark. Era un elegante galán, desenvuelto y de una belleza un tanto tosca. Siempre estaba a la espera de encontrarme con él los viernes por la noche. Cuando me aproximaba al mostrador de la tienda de vídeos, el dueño iba automáticamente a la sección de clásicos y sacaba cualquier película de Clark Gable. No importaba cuál, me encantaban todas. Incluso con sus dos metros de altura, Greg no podía alcanzar a Clark.

Aunque nunca había tenido relaciones sexuales con ninguno de estos hombres, pero sí, tenía una aventura con cada uno de ellos, es decir, una aventura mental o emocional.

Pasaba por alto muchas de las cosas maravillosas de mi esposo porque me concentraba tanto en los aspectos positivos de cada uno de estos otros hombres como en los atributos negativos de mi esposo. Debido a la convivencia con Greg, no sólo veía sus cosas buenas, sino también las malas y desagradables. No bajaba el asiento del inodoro a medianoche, roncaba y tenía mal aliento al despertarse. Luego se lavaba los dientes y dejaba pasta dental en el lavabo. A veces pensaba que Greg no podía hacer nada que me viniera bien, y con todas mis críticas, es probable que él tampoco sintiera que podía hacer nada para complacerme.

Las imperfecciones de otros hombres, sin embargo, estaban más allá de lo que yo podía alcanzar a ver. Podía mirarlos y ver sólo sus brillantes cualidades, parecidas a las que había visto en Greg al principio, pero que había ido perdiendo de vista con los años debido a todas mis comparaciones. Me sentía distanciada y desilusionada. ¿Algún día sería capaz de excitarme como lo hacían los otros hombres? ¿Todavía estaba enamorada de él? ¿Algún día llegaría a estar a la altura de las circunstancias? ¿Aprendería a vivir con mi "menos que perfecto"?

Por suerte las respuestas positivas a estas preguntas han salido a la superficie desde que puse fin en mi fantasía a estas aventuras y cambié la vara con la que medía. Me fascina poder informarles que nuestro matrimonio de trece años sigue adelante a toda vela y mejor que nunca (aunque, por supuesto y como toda pareja, a veces tenemos nuestros momentos). Estoy agradecida por no haber cambiado nunca a Greg por otro modelo y más agradecida aún ya que él tampoco se dio por vencido ni dejó de confiar en mí. Juntos hemos descubierto un nuevo nivel de intimidad que no sabíamos que existía. Todo porque dejé de compararlo y criticarlo y comencé a abrazar la singularidad de mi esposo.

Inicio del primer capítulo (abreviado)
del libro "La batalla de cada mujer"
de Shannon Ethridge, Editorial Unilit

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Serie Biblia XLII

Evangelio según Mateo

El autor de este evangelio es un judío de Galilea llamado Mateo, conocido también como Leví, que ejercía como cobrador de impuestos o publicano al servicio del imperio romano.

Este evangelio presenta a Jesús como el Rey que fue prometido en el Pacto Davídico (Jeremías 23:5; 33:15).

El texto mantiene un orden cronológico de los acontecimientos relacionados con la persona de Jesucristo. Comienza con Sus ascendientes y Su lugar de nacimiento, continúa con el bautismo y tentación sufrida, relatando después Su ministerio como predicador y verdadero sanador; concluyendo con Su último viaje a Jerusalén donde se detalla la crucifixión y resurrección, así como las repetidas apariciones de Jesús y el mandato que Él dirigió a los apóstoles para que ellos hagan discípulos en todas las naciones de la Tierra.

La redacción del texto brinda la oportunidad de conocer de forma práctica las enseñanzas de Jesús, pues didácticamente expone en cinco grandes recopilaciones Sus prédicas:

1. El Sermón del Monte, caps. 5-7 (Obligaciones, ventajas y futuro de los creyentes en el Reino de Dios)

2. Nombramiento de los Doce Apóstoles, cap. 10 (Orientaciones a los apóstoles)

3. Misterios del Reino de Dios, cap. 13 (Parábolas)

4. Comportamiento de los Discípulos, cap. 18 (Significado de ser cristiano)

5. Fin de esta era y venida del Reino de Dios, caps. 24-25 (Señales antes del fin y juicio de las naciones)

Este Evangelio puede dividirse en cinco partes, a saber:

1. El niño Jesús (caps. 1-2)

2. Bautizo y tentación a Jesús (caps. 3-4)

3. Ministerio de Jesús en Galilea (caps. 4-13)

4. Ministerio de Jesús en diferentes regiones (caps. 14-20)

5. Jesús en Jerusalén (caps. 21-28)

Fernando Torres

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Los verdaderos rebeldes

A veces las clases que doy en el colegio es necesario interrumpirlas porque un grupo de jóvenes, apoyados por el gobierno, entra al aula a repartir preservativos - especialmente en vísperas de los fines de semana.

Esto es una realidad mundial. A los chicos se les da preservativos para evitar el contagio del SIDA. Siempre que puedo, aprovecho la oportunidad para decirles que la verdadera "prueba de amor" que un joven puede darle a su novia y viceversa es entregando, no el sexo, sino su soltería. Esto causa sonrisas y comentarios, y es que suena raro oír el plan perfecto de Dios para esta generación acostumbrada a ser tratada como objeto sexual, o como pedazo de carne que debe ser vestida o pintada para lucir atractivos.

Es tal el comercio que se hace con la juventud que ya ni siquiera algunos jóvenes se pueden concebir a sí mismos de otra forma.

Los métodos anticonceptivos son promocionados como golosinas bajo el lema encubierto de que "tu cuerpo es tuyo, haz con él lo que quieras". La estética, las prótesis, las siliconas, las lipo, los tatuajes, todos son medios válidos para exaltarse a sí mismo y hacer de uno lo que se quiera.

La rebeldía, propia de los años juveniles, es manipulada descaradamente por empresarios con el único propósito de hacer dinero. Y hay jóvenes que parecen no darse cuenta de ello. La llamada subcultura punk o dark, o como sea, es usada por empresas de vestimenta, accesorios y música, que se mantienen haciéndoles creer a los jóvenes que ellos son rebeldes y que por eso tienen que ir en contra de todo lo establecido socialmente. En realidad es precisamente todo lo contrario: son todos esos chicos y chicas engranajes inconscientes de una maquinaria que está enriqueciendo a muchos empresarios astutos.

Sin embargo, está surgiendo una nueva generación de jóvenes a la que esa maquinaria no puede devorar con sus trucos. Una generación que ha abierto los ojos y puede ver la trampa del mundo.

Esos verdaderos rebeldes del mundo son los llamados cristianos. Un grupo de creyentes que no se amolda al sexo libre, a la moda sensual, a los tatuajes, al hablar mundano. Son rebeldes con una causa real y una misión auténtica. Son los que vencen al mundo cada día como está escrito en la Biblia en 1 Juan 5:4: "porque todo el que ha nacido de Dios vence al mundo. Ésta es la victoria que vence al mundo: nuestra fe".

Porque ¿quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios? (1 Juan 5:5).

¡A esos jóvenes rebeldes, los auténticos, Dios los bendiga!

Hugo Alberto Díaz

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